Por SONIA PÉREZ D.
CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — Los diez líderes de las dos pandillas más grandes de Guatemala fueron trasladados a una cárcel de máxima seguridad bajo aislamiento, sin privilegios y vigilados las 24 horas del día, anunció le jueves el ministro de Gobernación guatemalteco Francisco Jiménez, luego de que la noche del martes siete personas murieran en un funeral en un ataque entre pandillas.
Se trata de los líderes de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha que en los meses recientes han asesinado a varias personas vinculadas a esos grupos o familiares de estos. Las autoridades las vinculan a crímenes como extorsión y sicariato.
Jiménez dijo en un post de su red social “X” que 800 agentes policiales se destinaron para el traslado de los peligrosos pandilleros, que mantienen entre sí una pugna a muerte, a la cárcel de máxima seguridad Renovación I, ubicada en el departamento de Escuintla.
Son “10 criminales de altísima peligrosidad, intocables por gobiernos anteriores”, apuntó el ministro, que agregó que “ahora están bajo aislamiento absoluto, con vigilancia total las 24 horas del día. Sin acceso. Sin privilegios. Sin capacidad para dirigir ni coordinar absolutamente nada”.
El martes por la noche un grupo de hombres armados ingresaron en una funeraria donde velaban a un hombre que fue asesinado el lunes, con armas de grueso calibre, y dispararon contra la gente que estaba en el velorio matando a siete personas e hiriendo a más de 10.
Un video que circula en redes sociales, tomado cerca del ataque, muestra los destellos de los disparos de varias armas de fuego y el estruendo de una balacera que dura unos minutos. Al final cinco motocicletas con varias personas huyen del lugar.
El miércoles Jiménez ya había dicho que se trató de una disputa entre pandilleros del Barrio 18 y la Mara Salvatrucha, enfrentados por el control de territorio en varias zonas del país.
En junio de 2024, el gobierno guatemalteco reforzó una prisión de máxima seguridad para recluir allí a pandilleros y criminales de alto riesgo.
Estas pandillas transnacionales tienen decenas de miles de miembros en Estados Unidos, Centroamérica y México. Las pandillas callejeras dominantes de El Salvador se formaron en Los Ángeles entre comunidades de inmigrantes que habían huido de conflictos armados en la década de 1980. En los últimos años, el sur de México se vio afectado por el terror que siembran estas organizaciones criminales.
Originally Published:









